Depósitos de memoria

En estos tiempos de eterno presente, de flaca historicidad, estamos sumamente exitados con haber encontrado y poder encontrar en internet un inmenso depósito de nuestros registros.
La memoria abroquelada durante años en los libros encontró luego otros depósitos en la fotografía y el documental para terminar en esa inmensa plaza de contenedores que es internet. En la virtualidad de internet la información puede registrarse como foto, como documental y hasta como texto.
La interfase de internet tiene mucho en común con las interfases icónicas (previas al libro impreso) de los "palacios de la memoria" de los antiguos griegos. Los oradores griegos (y también los romanos) memorizaban su discurso bajo los parámetros de lugar y orden. Creaban imágenes virtuales donde almacenaban la información y la reconocían luego en su oratoria. Las más comunes de las estructuras de organización virtual de la información eran las basadas en la arquitectura, ubicando diferentes conceptos en cada pieza, los detalles en los rincones de las piezas, así mientras narraban su discurso recorrían virtualmente "el palacio de la memoria" visitando las habitaciones que le recordaban tales o cuales ideas a exponer.
Los oradores griegos y romanos circulaban en sus palacios de memorias así como nosotros navegamos en la red, buscando links (a veces ya visitados) en los rincones de las habitaciones virtuales de los sitios web. Los sitios medianamente ordenados nos brindan su propio mapa del sitio y mushos de los expertos en diseño web y usabilidad son llamados arquitectos de la información.
En internet está todo y Google nos conduce a todo, decimos y recordamos lo trabajoso que era encontrar un dato, una referencia gráfica para realizar una infografía (he visto infografías que citan como fuente a Google).
Es internet una inmensa biblioteca, biblioteca desordenada apunta Eco, pero ¿cuáles son los criterios de ordenamiento de la información, qué condiciones deciden que aparezcan antes una fuentes que otras ante la palabra solicitada en el buscador? ¿Quién decide cómo caminar por estos palacios de la memoria?
Se ha denunciado que Yahoo y Google censuran contenidos para poder trabajar en territorio chino. ¿Es internet una biblioteca mundial que borra fronteras? ¿Tienen los chinos una biblioteca más pequeña o menos memoria?
La diferencia parece radicar en que los antiguos elegían que colocar en sus palacios de memoria y de esta manera controlaban su información. Los actuales navegantes o paran siempre en los mismos puertos archivados en sus favoritos o dependen de éstos motores de búsqueda de criterios poco claros.
Esta inmensa plaza de contenedores ha multiplicado y facilitado el acceso a la información, pero a la vez la han virtualizado volviéndola más lábil, difusa y con menor pregnancia que aquella información depositada en libros, fotos o documentales de soporte físico.

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