Pensar la imagen: cuando pesa más la demanda que la vida.

“En mi vida profesional he tenido la necesidad de pensar sobre la fuerza y el valor de las imágenes, he visto a compañeros de otras televisiones de otros países pedir o sobornar a carceleros para que adelantaran ejecuciones para obtener así una mejor luz para sus imágenes, y es que cuando uno pierde el control y tras la cámara se obsesiona por el impacto de la imagen, cuando alguien deja de pensar como un ser humano, todo trabajo artístico o periodístico pierde la razón de ser.”
Escribe Carlos Estévez en este artículo publicado en Etcétera.

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