
sábado, mayo 28, 2011
Ilustrando bioinformática estructural
La dificultad de ilustrar notas de divulgación científica no está en interpretar temas que discurren en un contexto propio y considerado hermético; sino en que los que se dedican a la ciencia suelen tener más imaginación que los dibujantes.
Ahí te golpean con modelos tridimensionales de estructuras moleculares, viajes parados en un haz de luz y hasta las más encarnizadas luchas políticas a lo Kuhn.
¿Dibujar los modelos tridimensionales? No, los bastardos investigadores ya lo hicieron mejor.
Vamos a la nota y ésta suele recurrir a alguna anécdota o metáfora para acercarnos al núcleo de la historia. Ahí aparecen los copistas del medioevo oficiando de autómatas que trasmiten información.
¡Va por acá! Lo tiene todo, otra época, vestidos característicos. Ya lo veo, ejércitos de monjes que transcriben trazos que no todos entienden, alguno de ellos fuera de lugar, detalles para lucirse. Funciona perfecto salvo por el detalle de que el periodista ya lo contó mejor y pretender dibujarlo es arruinarle el placer al lector.
Soy perverso y si bien no puedo robar la metáfora, la legislación actual no prohíbe imitar el recurso. Tomo la biología como transferencia de información opto por contar el relato del interrogatorio y la persecución de las moléculas por parte del investigador encarnado en el detective policial.
Acá saco a Coltrane y pongo a Dyango, Roby Rosa y otros popes del romantomelódicointernacioal, por lo menos cuando dibujo tengo que ser el sujeto con más imaginación en mi pieza.
Moléculas en la línea de reconocimiento
No pude evitar jugar con la metáfora, es una joyita.
Etiquetas: álef, cine, diarios, dibujo, ilustracíón, la diaria
lunes, agosto 02, 2010
Brigitte Bardot olvidó algo en su auto.
viernes, mayo 09, 2008
Siete años en el Tíbet, lo que la película no cuenta

Durante la convulsión en el Tíbet, AXN empezó a emitir la película Siete años en el Tíbet. Basada en la autobiografía del alpinista austriaco Heinrich Harrer y estrenada en 1997 la historia nos muestra a Brad Pitt encarnando la odisea aventurera, política y espiritual de este alpinista que llegó a ser amigo y consejero del Dalai Lama durante el comienzo de la ocupación china en el Tíbet. Cuando aparecen los créditos corremos el riesgo de quedarnos con la imagen de un fracasado luchador por la libertad clavando, junto a su hijo, la bandera del Tíbet en un pico europeo. Pero no, estamos enterados que Harrer fue un nazi militante e integrado a la SA y la SS.
Nota en Rebelión.org
Noticia de 1997 en EL MUNDO
Tíbet se presenta como una región en disputa entre teócratas y maocapitalistas.
domingo, octubre 15, 2006
Kafka y el cine
opinión de un grande

Franz Kafka siempre se mostraba muy sorprendido cuando yo le decía que había estado en el cine. Cierta vez reaccioné ante aquella alteración de sus facciones con la pregunta:
–¿A usted no le gusta el cine?
Kafka contestó tras una breve consideración:
–La verdad es que nunca pensé al respecto. Por cierto que se trata de un juguete prodigios. Y sin embargo no lo soporto., quizás porque soy muy propenso a lo “óptico”. Soy una persona de vista muy aguda. Pero el cine perturba la visión. La velocidad de movimientos y los rápidos cambios de imágenes fuerzan a la gente a pasarlo todo por alto. La mirada no se apropia de las imágenes, sino que éstas se apropian de la mirada. Las imágenes inundan la conciencia. El cine conlleva una uniformización de los ojos, hasta ahora desnudos.
–Ésa es una tremenda afirmación –señalé–. Los ojos son las ventanas del alma, según dice el refrán checo.
Kafka asintió, diciendo: –Y las películas son las celosías de hierro
Gustav Janouch, Gespräche mit Kafka. Citado por Marcelo Gabriel Burello en al revista Confines
Etiquetas: cine, imagen, primeros








































































































































